Una mezcla seductora de terciopelo rojo intenso, madera lacada y superficies espejadas: ¡el local del Crazy Horse de París refleja a la perfección la naturaleza sensual del espectáculo! Al principio era una bodega, fue transformada en un Cabaret en 1951 por Alain Bernardin, cuyo objetivo era rendir homenaje a la figura de la mujer a través de actuaciones artísticas. Con un aforo de 350 personas, la disposición en gradas garantiza una visión íntima y sin obstáculos del espectáculo.














































